“Con dolor parirás los hijos”

Este es un tema controvertido, especialmente entre las parturientas y algunas matronas y otras idealistas defensoras de “lo natural”. Es decir, entre aquellas que piden a gritos la epidural “muertas” de dolor y las que creen que debemos cumplir con el tremendo castigo que Dios nos mandó por culpa de Eva. ¡Ay, esta Eva! ¿Quién le mandaría coger la manzana?

A la mujer dijo: multiplicaré en gran manera tus dolores y tus preñeces; con dolor parirás los hijos;”… Génesis Cap.3 Vers.16. ¡Qué majete!  Y así ha sido a lo largo de la historia. Pero, ahora estamos ya en el siglo XXI y, de la misma manera, que para sacarnos una muela nos anestesian, lo mismo debería ocurrir en uno de los momentos más dolorosos que puede sufrir un ser humano, quiero decir, una mujer. Sin más tipo de debates. Basta ya de dimes y diretes, mitos y demás chorradas de las posibles consecuencias… Todo tiene consecuencias o puede tenerlas. Hasta el propio parto natural. La vida es así. Afortunadamente no conozco todavía a ninguna mujer, ni hombre, que se haya quedado parapléjico porque le inyectarán anestesia en la espalda.

Hablo con conocimiento de causa. A mí me tocó parir sin epidural. Me sentí un pelín engañada. A las 20,00 horas no estaba de parto y a las 2.00 horas ya era demasiado tarde para anestesiarme. Vamos que dilaté a la velocidad de la luz ¡Justo me tuvo que ocurrir a mí, a la que iba a parir plenamente convencida de las bondades de la bendita epidural! Tengo amigas y conocidas que han deseado un parto natural (con dolor). Y las muy puñeteras han tenido la suerte tremenda de llegar a tiempo. Y, claro, qué causalidad que cuando llegan las contracciones (esas que ya no eres ni persona, que ni puedes hablar ni andar ni nada) piden a gritos que les quiten el dolor. Y se lo quitan.

Estoy segura que muchas mujeres han querido y han podido disfrutar así de sus partos. ¡Qué lo hagan! Pero, para mí, ese momento, que podía haber sido tan feliz, se convirtió en uno de los peores de mi vida. El dolor era tan intenso y mis gritos tan desgarradores que cuando mi bebé nació después de horas de un sufrimiento indescriptible, estaba tan exhausta que no era ni consciente de lo que estaba ocurriendo.

Lo mío se repite día sí y día también en el hospital público donde yo di a luz ¡Qué cosa más rara que esto nunca ocurra en las clínicas privadas! Mientras das a luz, durante las basales, allí, en la sala de partos… los gritos de las mujeres pariendo y el nerviosismo de los futuros papás impotentes es la tónica general ¡Es lo más parecido a una película de terror! Y, para nada, exagero.

Estoy segura de que si los hombres pariesen, la historia sería bien distinta. Ya haría tiempo que hubieran inventado algo para evitar ese agonía. Pero, ahí está el castigo divino.

¡Cómo envidio a amigas y conocidas que han disfrutado plácidamente de sus partos! Para ellas, como no, ha sido el momento más feliz de sus vidas y, por supuesto, no lo recuerdan como algo traumático.

También he de decir que admiro más, si cabe, a mi madre, abuelas y demás antepasadas. Ellas sí que eran valientes. Cada vez que se acercaba el momento del parto, sabían lo que se les venía encima, y allí estaban como “jabatas”. Porque eso que se dice de que el dolor se olvida es una patraña. Es el sufrimiento que te lleva a lo más bonito de la vida, sí, pero que las pasaste canutas es imposible borrarlo de la mente. Mejor no pensar en ello.

Por cierto, recuerdo a la matrona y al ginecólogo animándome: “Venga, valiente, que eres una valiente” ¡Qué graciosos! Si supieran lo que yo estaba pensando… Lo sabían fijo porque lo primero que le dijo la enfermera a mi marido fue: “No te preocupes si nos manda a tomar por culo. Es normal”.

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10 comentarios en ““Con dolor parirás los hijos”

  1. Ja, ja, qué cierto eso de las que van clamando parto natural y en el último momento piden la epidural a gritos!!! Bueno, dicen que con el tiempo se olvida ese mal rato, no sé si tú lo habrás olvidado. Yo sólo tuve media hora de dolor porque al principio la epidural no hizo efecto y, hasta que me pusieron la segunda dosis, pensaba que me moría, así que no quiero ni pensar en lo que debe de ser un parto sin anestesia. Pero, bueno, cada cual es libre de elegir lo que quiera. Un saludo!

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  2. Te aseguro que no me he olvidado. Lo que pasa es que cuando tienes a tu niño ya no piensas en el dolor. Pero, el dolor como tal, no se olvida. Yo no pude disfrutar de mi parto. Fue una auténtica tortura. ¡Eres una afortunada! Yo tengo una amiga que gracias a la epidural, fue ella misma la que agarró a su hija para terminar el parto. Imagínate qué emocionante. Yo, en ese momento, pensé que moría. Y creo que no soy exagerada porque aguante todas las contracciones en casa, hasta los 10 centímetros.

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  3. ja, ja, ja… reconozco que, a veces, soy un poco exagerada. Pero, en este caso no lo soy para nada. Creo que si pusieran un vídeo de mi parto a las mujeres que aún no han tenido hijos, se extinguiría la especie humana.

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    1. Te entiendo perfectamente! A mi me paso igual,( y fue en privada) y lo peor fue oír a una enfermera que me decía que era una exagerada….se me dormía la cara del dolor!! Horrible!! Pero bueno….. Procuro no recordarlo y disfrutar a tope de mi niña.
      Un bso!

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      1. Estas situaciones deberían de acabarse ya. Estamos en el siglo XXI. Parece mentira que todavía tengamos que sufrir estos dolores, cuando nos podemos tomar una aspirina para un leve dolor de cabeza. Para mí, detrás de todo esto, está la sutil mano del patriarcado y el machismo,… Pero esto ya es debate de otro momento. Si los hombres pariesen, estoy segura que a esta alturas ninguno lo haría con dolor. Al fin y al cabo, durante siglos, los científicos, los médicos, los investigadores fueron hombres y, desde su perspectiva, supongo que sería más importante investigar otras cuestiones y dejar a las mujeres retorcerse de dolor.

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      2. ¿En privada? Ostras… Pensé que eso ahí no pasaba. El dolor es simplemente criminal. Algo fuera de este mundo. Especialmente cuando sale la cabeza. Bueno,… tú ya me entiendes.

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  4. Que divertido tu artículo! Bueno, yo tuve dos hijos por parto natural, sin anestesia -claro que si hubiese tenido las posibilidades económicas de pagarla en el momento mismo, creo que lo hubiera hecho – y no quedé traumatizada, a pesar de que duele bastante. Por fortuna para mí, ambos fueron partos muy rápidos.

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