Preparada, lista,… AHHHHHHHHHHHHHHHH

Husmeando por Internet me he encontrado unas impresionantes imágenes de la fotógrafa Ana Álvarez-Errecalde. La artista señala que su objetivo es mostrar la maternidad desde un punto de vista real, lejos de las “maternidades de película” que nos han vendido el cine, la publicidad o la historia del arte.

“La mujer objeto para a ser mujer sujeto en este autorretrato”.

“La mujer-bestia que sangra, grita y sonríe frente a la madre sacralizada”.

Autorretrato del parto. Ana Álvarez
Autorretrato del parto. Ana Álvarez-Errecalde (fotógrafa y modelo)

Una bofetada de realidad porque sí, señoras y señores, el parto es esto. Es sangre, es dolor, es felicidad…

Poco de lo que nos cuentan de la maternidad tiene que ver con lo real. Quizás porque quien nos lo ha contado nos ha querido contar un cuento. Un cuento en el que no hay príncipes azules ni princesas desvalidas, sino madres perfectas,  que no derraman sangre ni tienen placenta. Un cuento de madres entregadas, que aguantan cualquier dolor o a las que no les duele nada, ni siquiera el amamantamiento.

Ana Álvarez nos habla “del estereotipo surgido a partir de las fantasías heterosexuales masculinas en donde existe la dualidad madre/puta. Siendo todo lo relacionado a la “madre” sacralizado (maternidad con velo incluido)”.

Estas bofetas de realidad, entre las que incluyo la que nos dio la semana pasada Desmadreando, siguen molestando a un sector de la población que continúa creyendo en vírgenes y en princesas. Prueba de ello es el integrismo de mujeres y de hombres que opinan y dañan y que se levantan en abanderados de la verdadera maternidad.

¿QUIEN es una buena madre? Partamos de que estamos hablando de personas con una pasado, con unas experiencias y con una forma de ser única. Nadie es poseedor de la verdad absoluta. Y no hay ninguna perfección respecto a la maternidad, nada más que aquella que nos queremos imaginar.

Las madres blogueras contamos nuestra realidad. Una realidad como una catedral de grande. A quien le guste bien y a quien no le guste que no lea.

Aquí van algunas realidades que yo he podido contrastar:

1. En el parto hay sangre, mucha sangre.

2. No es para nada agradable presenciar un parto (a no ser que carezcas por completo de la capacidad de empatía con quien sufre). Me refiero a los casos en los que a la parturienta no se le ha suministrado anestesia.

3. El embarazo no siempre es sinónimo de felicidad y de bienestar, por muy deseado que sea un hijo.

4. Las embarazadas pueden sufrir depresión y ansiedad.

5. Muchas embarazadas viven aterrorizadas con el momento del parto (algo que no me extraña en absoluto).

6. A lo que hay que unir el tormento de ¿sabré cuidar a mi hijo?, ¿seré una buena madre?.

7. El amamantamiento puede dolor mucho, ser complicado e, incluso, no gustar a la madre.

8. Hay mujeres que no segregan la suficiente leche como para satisfacer las necesidades de su hijo.

9.  La depresión post parto puede llegar a ser una complicación muy seria e incapacitante.

y 10, y no por ello menos importante, la caca de tu hijo huele exactamente igual de mal o peor que la caca de cualquier ser humano o animal.

Dicho esto, me encanta la obra de Ana Álvarez-Errecalde. Una artista muy valiente. Os recomiendo visitar su página web para contemplar toda su obra. No os dejará indiferentes.

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14 comentarios en “Preparada, lista,… AHHHHHHHHHHHHHHHH

  1. ¡Qué interesantes imágenes! No conocía a la artista y es crudo verlo así de “real”. Dará de que hablar así que el título es geniaaal—vamos si quieres directamente te hago el favorcito y ya sabes al Meneo jajajaja Curiosamente te cuento que me tocó estar en el parto de mi hermana- pues quería estudiar medicina- y a pesar de que es brutaaaal también el ver como nace un ser es espectacular. No se que sea mejor si la vivencia o la visión pues el espectador no sufre- al menos que se maree con la sangre ahí si ni te cuento.
    Otra de las cosas que no te cuentan es cómo se pare la placenta ¿no? Otro tema para postear. Un abrazooooooo de esos desmadrosos

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    1. Claro que me encantaría que me echases una mano en eso del Menéame. Jejeje. No sé si tu hermana tuvo epidural… yo no la tuve. Y no tengo un grato recuerdo del parto. Fue muy duro, muy doloroso. Y mi marido (Tío Camuñas) sufrió muchísimo.

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      1. Lo siento por el Tío Camuñas… al Semenator ni le dejaron asomarse al mío por ser instrumental asi que ni te digo más…mi sis le pusieron la epidural 10 min antes de alumbrar asi que no sirvió de mucho pero ella es de las yuppies de respiración y pues su umbral del dolor es alucinante así que dentro de todo lo hizo fantástico—claro yo tenía 18 años y pa mi fue un PUNTO Y A PARTE 🙂

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  2. Imágenes impactantes desde luego. Yo nunca creí que un parto fuera así hasta que viví en primera persona uno. Es decir, el de mi propio hijo.
    Me impactó la sangre, sobre todo.

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    1. Sí, a mi también me impactó eso. Sólo había visto uno real en vídeo, en la clase de preparación al parto y, por supuesto, no se veía nada parecido.
      Ahora he de decir que si tenía miedo al parto, cuando lo vi en aquel vídeo, quería “morirme”.

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  3. Las imágenes me han gustado mucho, están hechas con gusto y respeto. Y sobre las realidades, me ha tocado vivir más de una y sin avisar. Todavía estoy pasando el nº 9 que vino cuando los mellizos tenían 4 meses.

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  4. Para que veas,… Se habla mucho de la depresión postparto, pero hasta que no la pasas, no te das cuenta de la gravedad del asunto.
    Si ves que no puedes superarla, casi es mejor que acudas al médico. Quizás te pueda recetar algo que sea compatible con la lactancia.

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  5. Con la epidural los partos muchas veces se viven con menos trauma, eso está claro. A mí me pareció el mejor momento de mi vida cuando vi nacer al guaje. Solo de acordarme ahora se me humedece el ojo!

    Y una cosa más te digo: la caca de los niños los dos o tres primeros meses no huele nada mal! Eso sí, ahora se tira unos cuescos el tío que se pueden masticar! La madre que lo parió!

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    1. Jo, pues a mí me olía la caca mal desde el principio. También es cierto, que ahora cuadriplica el tufo dependiendo de lo que haya comido. Yo ya le digo en plan de coña que está podridillo. Jajaja.
      Pero, bueno, quién esté libre de pecado que tire la primera piedra.

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  6. Jajaja, siempre dejas tu vena humorística al final.
    Tremendas fotos. A mí me dan un poco de asquete, ¿Qué quieres que te diga?

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  7. Pues sí, bofetada de realidad. De entrada me chocan, demasiado explícitas. Pero lo que tú dices, contrarrestan la versión edulcorada predominante, que no viene nada mal. Que la realidad también es hermosa, ¿no? Y mi barriga con estrías también, je.

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    1. La verdad es que son muy impactantes. Pero si yo recuerdo algo de mi parto y que me sorprendió mucho fue la sangre. La mayor parte del período de expulsión lo hice de pie y me llamó la atención. Pensaba que me estaba desangrando. Creo que tenía idealizado demasiado ese momento. Contaba con el dolor pero no con aquella cantidad de sangre.

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