¡Cuidadín con las guapas!

Hasta ahora me había negado a criticar a nadie en este blog. Menos a quien se expone en televisión. ¿Por qué? Sencillamente porque sé lo que es, sé de lo que hablo. He trabajado en televisión y he hecho pies de campo en partidos de primera división, que no es ‘moco de pavo’. Bueno, más bien hice uno y me salió como el culo. No repetí porque no era lo mío. Creo que hice otras cosas mucho más dignas en televisión. Pero sé que se pasa fatal con las críticas.

Otra vez se han convertido en los protagonistas. Ahora no por un beso sino por el hashtag #graciassara.

Sin embargo no debemos olvidar que la televisión es un escaparate en el que te expones y, quieras o no quieras, tienes que aceptar las críticas constructivas y destructivas porque siempre las hay. La mayoría de los espectadores te juzgan y les caes bien o mal sin haber compartido ni un solo momento ni haber intercambiado ni una sola palabra con ellos y ellas. Eso creo que cualquiera que trabaje en el medio lo sabe.

Todo esto viene a propósito de lo mal que ha encajado Sara Carbonero las críticas en Twitter a sus intervenciones en las emisiones de los partidos de La Roja. También lo han hecho sus defensores. Muy cobarde me parece atribuir todas esas críticas al machismo, máxime cuando esas críticas (algunas extremadamente crueles, todo hay que decirlo) están justificadas con hechos objetivos incontestables. Pueden ser sexistas las formas pero no el fondo.

La ya superfamosa entrevista a Iniesta, en la que Carbonero le pregunta si le hubiera gustado tirar algún penaltí. Un error lo puede tener cualquiera, ¿o no?

Ejemplos de presentadoras guapas y excelentes profesionales las hay a tutiplén. Paula Vázquez y Patricia Conde son bellísimas y lo hacen realmente bien. También las hay licenciadas en Periodismo como Mamén Mendizabal, Susana Griso, Raquel Sánchez Silva o Cristina Saavedra, mi compañera de promoción. Todas guapísimas y excelentes profesionales de la información. Las hay menos guapas y, no por ello, menos buenas comunicadoras (que es de lo que se trata, creo).

Hoy por hoy, Raquel Sánchez Silva es mi presentadora favorita. Guapa, licenciada en Periodismo y excelente comunicadora. ¡Me encanta su estilo!
Los reportajes que elabora Cristina son excelentes. Ambas tuvimos una gran escuela en TVG.

Como espectadora, Sara Carbonero no me gusta. Tampoco Pilar Rubio. Para mí, son un claro ejemplo de que la belleza por sí sola no es suficiente. Evidentemente no opinan lo mismo quienes las contratan ni quienes las defienden. Así es la vida. Gustas y no gustas y, a veces, tampoco hay una explicación razonable. En este caso, mi opinión creo que no es infundada.

Ahora dicen que en OT la boicoteó un productor. Pero, ¿hay alguien se puede creer que este hombre tan ‘misógino’ tirase piedras contra su propio tejado?

Sara Carbonero me parece correcta en el informativo. Pero, para mí, presentar un informativo de diez minutos leyendo un teleprompter no tiene ningún misterio. Si das bien en cámara, sabes leer y vocalizar está hecho. Y repito que sé de lo que hablo.

Otra cosa es presentar y editar un informativo de actualidad (no deportiva) durante 40 minutos. La actualidad cambia cada segundo. No tanto la deportiva. Raro es que en deportes no llegues a tiempo de una rueda de prensa para escribir, montar la pieza y salir corriendo a realización para soltar en último instante la cinta.

Me encanta el ambiente en la sala de realización durante los informativos. ¡Cómo sube la adrenalina!

Sara Carbonero me parece que lo hace mal en sus intervenciones durante los partidos. Es mi opinión. No hablo de lapsus, hablo de lo que (creo) poco aporta a la retransmisión y de sus entrevistas en las que repite a cada jugador las mismas preguntas y en las que pone ‘ojitos’ a su novio. Por cierto, tiene que ser realmente difícil entrevistar a tu novio en directo delante de toda España.

¿Qué ocurre cuando un o una periodista se convierte en noticia?

El “error” de está chica considero que ha sido su sobreexposición en los medios. Por su belleza, por sus contratos publicitarios, por su relación amorosa, por lo que sea… Está hasta en la sopa. Eso levanta envidias, es cierto. Y, si te equivocas o lo haces mal, ¡la tienes clara! Levantas pasiones y odios a partes iguales. Algo que no beneficia al Periodismo ni al profesional en cuestión.

El máximo error que puede cometer un periodista es convertirse en noticia.

Hablando de machismo, ¡vaya, vaya con las expresiones que se escucharon durante la emisión del partido! Y no hablo precisamente de Sara Carbonero. Un compañero le dijo a Sergio Ramos algo así como: hay que tenerlos bien puestos o de qué tamaño los tienes, macho… ¡Menudo lenguaje y menudas expresiones sexistas!.

Pero, nada es más fácil que llamar machistas a quienes critican a una guapa. Como si quienes critican ni fuesen guapos ni feministas. Pos vale.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s